domingo, 3 de noviembre de 2013

Día 3 - Juego más odiado

Es para mi difícil odiar un juego de rol, nunca creo que he llegado a ese nivel de aborrecimiento respecto a un juego. Eso si, he tenido malas experiencias, y eso quizás sea el kit de la pregunta.

Fruto de estas malas experiencias, creo que elegiré D&D, porque las partidas de nuestro querido DM ( Jesús mi anfitrión de mi primera partida), fueron épicamente complicadas, y de dificultad desproporcionada. Aunque esos retos nos hicieron crecer cómo jugadores, y mejoraron nuestro potencial en el lado oscuro.

En su descargo diré, que yo era un novato, y que había una brecha considerable en niveles entre mi personaje y el resto. Lo que no resta, qué ni las reglas, ni el DM estuvieran nunca de mi parte, y eso solo lo he vivido tan intensamente entonces...